PROCEDENCIA DEL 6% DE RETENCIÓN DEL IVA ¿En qué casos es aplicable?

Con la entrada en vigor de la reforma fiscal que forma parte del paquete económico para 2020, se han generado diversas dudas entre los contribuyentes, una de las que más polémica ha causado debido a su posible impacto, es la reforma que adiciona la fracción IV al artículo 1o-A de la Ley del Impuesto al Valor Agregado:

Artículo 1o.-A.- Están obligados a efectuar la retención del impuesto que se les traslade, los contribuyentes que se ubiquen en alguno de los siguientes supuestos:

(…)

  1. Sean personas morales o personas físicas con actividades empresariales, que reciban servicios a través de los cuales se pongan a disposición del contratante o de una parte relacionada de éste, personal que desempeñe sus funciones en las instalaciones del contratante o de una parte relacionada de éste, o incluso fuera de éstas, estén o no bajo la dirección, supervisión, coordinación o dependencia del contratante, independientemente de la denominación que se le dé a la obligación contractual. En este caso la retención se hará por el 6% del valor de la contraprestación efectivamente pagada.

(…)”

 

Quizá esta confusión se debe a que se menciona entre otras cosas que:

  1. No importa si el personal desempeña sus funciones dentro o fuera de las instalaciones del “beneficiario”;
  2. No importa si el beneficiario es el contratante o una parte relacionada de éste;
  3. No importa si el personal está o no bajo la dirección, supervisión, coordinación o dependencia del contratante; y
  4. No importa la denominación que se le dé al contrato celebrado.

Con base en lo anterior, pareciera que los supuestos son demasiado abarcadores, lo que provoca que casi cualquier prestación de servicios de cualquier tipo pudiera cumplir con alguno o varios de estos supuestos, no obstante, es posible que atendiendo a la exposición de motivos de la iniciativa de reforma (consultar link del inciso IV de la información pública relacionada -columna izquierda-) pueda apreciarse que la intención del legislador es tratar de fiscalizar de manera más eficiente algunos esquemas de subcontratación laboral, no así la generalidad de los servicios.

En adición a lo anterior, la PRODECON publico recientemente que en caso de pagar “servicios de subcontratación laboral”, se deberá retener el 6% del valor de la contraprestación, por concepto de IVA, aclarando que la propia PRODECON realizó un análisis y estudio de la exposición de motivos de la iniciativa de ley, así como de las consideraciones de las distintas comisiones en el proceso legislativo.

 

Por último, cabe destacar lo resaltado en negritas:

“(…)

  1. Sean personas morales o personas físicas con actividades empresariales, que reciban servicios a través de los cuales se pongan a disposición del contratante o de una parte relacionada de éste, personal…”

 

Resulta paradójico que la misma fracción mencione que el supuesto debe actualizarse cuando se ponga a disposición el personal, y sin embargo, también menciona que no importa si el personal está o no bajo la dependencia, supervisión,  dirección o coordinación del contratante.

Lo anterior es así puesto que uno de los elementos distintivos de la relación laboral es la subordinación o dependencia jurídica entre empleado y empleador, tal como se menciona en la siguiente tesis:

RELACIÓN LABORAL. LA SUBORDINACIÓN ES EL ELEMENTO DISTINTIVO DE LA.

El artículo 20 de la Ley Federal del Trabajo, establece que por relación de trabajo debe entenderse la prestación de un trabajo personal subordinado a una persona mediante el pago de un salario. Así pues, la relación laboral tiene como elemento distintivo la subordinación jurídica entre patrón y trabajador, en virtud de la cual el primero se encuentra en todo momento en posibilidad de disponer del trabajo del segundo, quien a su vez tiene la obligación correlativa de acatar al patrón.

(énfasis añadido)

 

Tal parece que el verdadero trasfondo de esta disposición fiscal lo debemos encontrar en la legislación laboral, en la cual podemos encontrar básicamente y de forma general 3 regímenes laborales:

  1. Relación laboral directa (empleado-empleador).
  2. Intermediación laboral (empleado-intermediario-empleador) según el artículo 12 de la LFT.
  3. Régimen de subcontratación (empleado del contratista – contratista/empleador – contratante/beneficiario) según el artículo 15-A de la LFT, al cual en términos generales se le ha denominado por muchos “outsourcing” o “tercerización”.

 

Quizá la ambigüedad del propio régimen de subcontratación, trae como consecuencia la confusión por parte de los contribuyentes, no solo respecto de la fracción IV del artículo 1-A de la LIVA, sino de forma general con todo lo relacionado a dicho régimen, puesto que ya se habla de la prestación de servicios de subcontratación, lo que en la especie no seria posible, puesto que según los principios del derecho laboral, el trabajo no es objeto de comercio, con esa perspectiva, la subcontratación solo seria un régimen laboral y no así un tipo de servicio.

Queda claro que los servicios que esencialmente se consideren independientes, como por ejemplo, los servicios de un auditor externo, que por la naturaleza de sus servicios realiza una labor totalmente independiente y que no esta a disposición para realizar lo que su cliente le solicite, no debe ser objeto de esta retención.

Los servicios de intermediación, como los prestados por empresas que se dedican a captar talento,  reclutamiento y selección de personal para otra persona, tampoco deben ser objeto de retención.

En contrario, los servicios que configuren los establecido en el artículo 15-A de la Ley Federal del Trabajo, y que esencialmente pongan a disposición a sus empleados, para que el beneficiario del contrato les asigne tareas, es necesario realizar la retención del Impuesto al Valor Agregado, establecida en la fracción IV del artículo 1o-A de la LIVA.

 

A manera de conclusión y con base en lo comentado, pareciera que la retención establecida en la fracción IV del artículo 1o-A de la LIVA, únicamente es procedente cuando los servicios recibidos configuren el régimen de subcontratación laboral en términos del artículo 15-A de la LFT; al hacer la retención en comento aun cuando no sea realmente procedente, se podría presumir que los servicios recibidos se encuentran en este régimen de subcontratación aun cuando eso no corresponda con la realidad, hecho que posiblemente acarrearía otro tipo de consecuencias, como por ejemplo, que dicha operación pueda considerarse como una actividad vulnerable para efectos de la llamada “Ley Antilavado” según los criterios de la UIF, entre otros.

 

Contacto:

55 55 11 23 22

Elaborado por: Carlos A. Gonzalez P. / Ricardo Cuevas R. / Mayra Trejo R. / Fernanda Mendoza / Berenice San Juan

 

cgonzalez@acpa.mx

rcuevas@acpa.mx

 

El presente texto se realizó para fines informativos y contiene información de carácter público y general, por lo que no puede ni debe considerarse en ningún momento como asesoría de ningún tipo, así mismo, las opiniones emitidas son responsabilidad de quien las realiza y no reflejan el punto de vista  de Administración Contable y Prácticas Administrativas, S. de R.L. de C.V., ni de ninguna de sus partes relacionadas.

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